Sostenibilidad
Protegemos lo que fabricamos. Protegemos de dónde viene.
En Empicolsa la sostenibilidad no es una casilla de cumplimiento:
es la razón por la que tenemos molinos propios, certificación FSC y un proceso pensado para cerrar el ciclo del papel, no solo abrirlo.
Cada bosque cuenta una historia. La nuestra empieza protegiéndolo.
Detrás de cada caja que sale de nuestras plantas hay un bosque que sigue en pie. Nuestra certificación FSC no es un sello más: es la garantía de que la madera y la fibra que usamos provienen de bosques gestionados con responsabilidad social y ambiental, cuidados por las comunidades que viven de ellos y para ellos
Cada lote es trazable, paso a paso, desde el árbol hasta tu empaque — para que cuando elijas Empicolsa, sepas exactamente qué estás protegiendo.
Nuestro proceso
Un ciclo que no termina en la entrega.
Para nosotros, entregar una caja no es el final del camino, es apenas una vuelta más del ciclo.
Cada empaque que producimos puede volver a convertirse en materia prima: reincorporamos fibra reciclada en nuestros propios molinos, reducimos el desperdicio en cada planta y aprovechamos al máximo cada recurso que entra a nuestra operación. Así protegemos algo más grande que el producto de nuestros clientes: protegemos el sistema completo del que todos dependemos.
Sostenibilidad medible, no solo declarada
La sostenibilidad no se declara, se demuestra.
Por eso cada meta que nos fijamos —con el bosque, el agua y las comunidades donde operamos— tiene un número detrás que se puede medir y auditar.